03.05
¿Realmente era tan mortífero y fiero como aparentaba? Quizá tener esa enorme envergadura no era tan beneficioso. ¿Cómo era? ¿De qué se alimentaba? ¿Cómo comía, dormía o vivía?
Y pensar que es el descendiente de un animal 100 veces más pequeño que él, que había habitado el planeta millones de años antes…
Fue uno de los ejemplares de dinosaurio más temidos de aquella era, descendiente del Raptorex, que había habitado el planeta millones de años antes.
Nuestro protagonista vivió en el cretácico, habitó Norteamérica hace aproximadamente unos 68 millones de años. Uno de los últimos seres vivos antes de la extinción masiva del cretácico tercario.
Aproximadamente medía entre 12 y 15 metros de longitud, y podía llegar a medir más de 5 metros de altura. Su peso una vez adulto oscilaba entre las 6 y las 8 toneladas, para que os hagáis una idea viene a ser el equivalente a 13 coches de la Fórmula 1 (piloto incluidos
). El cráneo tenía un diámetro de unos 1.60 metros, y estaba sujeto por un corto pero musculado cuello. Los dientes del T-Rex podían llegar a medir 18cm de largo, el tamaño por ejemplo de una piña; os podréis imaginar que con tan colosal cabeza la mandíbula en forma de U (casi todos los carnívoros no tiranosaúridos la tenían en V) era de proporciones enormes, en un solo mordisco, podía llevarse a la boca unos 230kg de carne. Para poder arrancar y despedazar al resto de animales, sus dientes tenían distintas formas; los dientes delanteros estaban muy juntos, de morfología cincelada y curvados hacia atrás para evitar así las roturas. El resto de dientes, tenían forma de daga. Contaba con unas enorme fosas nasales que le permitían oler a larguísima distancia. Las extremidades superiores constaban solo de dos garras de pequeño tamaño (siempre comparándolo con el resto del cuerpo) a las que apenas daban uso. Por el contario, las extremidades inferiores son más grandes que las de cualquier otro terópodo. Para conseguir que todo esa mole se mantuviera en equilibrio, los t-Rex estaban dotados con una larga cola formada por 40 vértebras, que les hacía de contrapeso, una mala caída y para alguno de ellos hubiese supuesto la muerte. Si algunos de sus huesos no hubieran sido huecos, les hubiese resultado casi imposible moverse.
En el año 1900, Barnum Brown, encontró un esqueleto en Wyoming (ya era el segundo en su carrera) al que bautizó como Dynamosaurus Imperiosus. El nombre con el que se le conoce hoy en día Tyrannosaurus Rex, le fue dado por Henry Fairfield Osborn, presidente del Museo Estadounidense de Historia Natural, en el año 1905. Del griego tirannos y saurus, y del latino, rex. La traducción binomial del nombre viene a ser, “El rey de los lagartos tiranos”.
Realmente este artículo ha salido así, porque llevo un tiempo viendo los documentales de Caminando entre Dinosaurios
, tenéis suerte de que no he estado viendo la vida y reproducción del caracol!
Por cierto, dormían como los pajaritos, con la cabecita entre las garras, ¿os lo imagináis?
REFERENCIAS
Revista Science
Imágenes de Google
http://es.wikipedia.org/wiki/T_rex
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